viernes, 14 de octubre de 2011

Epistemología y los paradigmas

10 HABILIDADES QUE NO SE APRENDEN EN LA ESCUELA

1) Definir problemas sin un guía.
¿Cuántos de nosotros somos capaces de definir los límites de los problemas? En la escuela nos enseñan a plantearnos problemas pero casi siempre nos dan los enunciados y el contexto en el que aplicarlos. Si preguntamos a cualquier ciudadano, de sopetón, cómo calcularía el volumen de un edificio, ¿cuántos nos plantearíamos bien el problema?

2) Hacer cuestiones complejas que cuestiones paradigmas previos.
La autoridad de un adulto es importante, pero también lleva a creer todo lo que nos diga. Por supuesto, esto tiene una ventaja evolutiva obvia (no hacer caso a los mayores nos pondría muchas veces en peligro), pero ¿les damos oportunidad a nuestros hijos a plantearse alternativas? ¿Nos lo planteamos nosotros mismos ante cuestiones aparentemente obvias?

3) Asimilar rápidamente los datos necesarios de una masa de información irrelevante. 
Crucial hoy en día, cómo distinguir el grano de la paja. Desde luego esta habilidad va muy ligada a la primera. Si sabemos definir los límites del problema, nos será más fácil buscar lo que necesitamos. Tenemos gran cantidad de información, pero necesitamos enseñar a nuestros hijos y a nosotros mismos a identificar lo importante y detectar las fuentes de información más fiables con herramientas de análisis crítico.

 4) Trabajar en equipo sin guía.
Auto-organizarse, muchos de los grandes logros del software de los últimos tiempos se han hecho así. Cientos de programadores, se han ido poniendo de acuerdo para construir todo tipo de aplicaciones. No había un jefe supremo que los guiara y sin embargo se iban logrando objetivos. Aprender a trabajar de esta forma no es sencillo, y requiere toda una serie de habilidades personales que es necesario trabajar.

5) Trabajar en soledad.
Sin que nadie te tenga que decir lo que tienes que hacer. Estamos tan acostumbrados a que nos manden que cuando nos dejan solos tenemos miedo al abismo. ¿Qué hacer, cómo hacerlo? Esta es una habilidad que hay que trabajar desde pequeños y no es fácil, porque nuestro sistema educativo, casi impone la presencia de un profesor, tutor o cuidador que nos dice lo que tenemos que hacer.

6) Persuadir a otros de que tu camino es el correcto.
Cuántas veces estamos convencidos de que nuestra propuesta es la correcta pero no somos capaces que transmitirla. Lo contrario también ocurre, pero…

7) Conceptualizar y reorganizar información en base a nuevos patrones.
Internet, teléfonos inteligentes, nuevos roles, ¿somos capaces de hacer encajar nuestras antiguas piezas de conocimiento en todo esto? Extraer lo sustancial de todo lo anterior, y ser capaces de trasladarlo a nuevos modelos.

8) Discutir ideas con un enfoque hacia la práctica.
Nos encanta discutir, pero ¿aquello que proponemos se puede llevar a la práctica? Es muy sencillo decir qué hay que hacer, pero ¿sabemos cómo podría hacerse?

9) Pensar de forma inductiva, deductiva y dialéctica.
De lo particular a lo general, o de lo general a lo particular o enfrentando ideas opuestas. Ser capaces de pararse a pensar para extraer nuestras propias ideas, ya sea a partir de la observación o del diálogo.

10) Atacar problemas de forma heurística.
Ser capaces de utilizar nuestro pensamiento lateral. De pensar fuera de la caja, de atrevernos a tomar otras vías, de ser capaces de aplicar la experiencia a nuevos problemas. De dejarnos llevar alguna vez por la intuición.

 

Elementos básicos del proceso de la comunicación

  • Introducción . . .
Para tener una buena comunicación con los demás es importante que seamos buenos emisores. Es decir, debemos expresar nuestro mensaje de una manera apropiada. Pero, también, es necesario aprender a ser buen receptor, es decir, a recibir en forma abierta los mensajes que nos dirigen nuestros emisores.
¿Te has preguntado, alguna vez, qué sería de nosotros si no pudiéramos comunicarnos?
En este tema desarrollaremos las cuestiones fundamentales para que asumamos conscientemente nuestro ser comunicativo y comprendamos en dónde se atora, restringe, perturba o problematiza.
  • La comunicacion como proceso . . .
La comunicación es entendida como la emisión y recepción de mensajes, con los que los hombres se relacionan entre sí. Así descrita la comunicación, su papel ha sido decisivo en el proceso de humanización individual y social de las personas.
Sin embargo, para que se lleve a cabo se requiere la existencia de “cierta igualdad de saberes u objetos de comunicación” o, como dicen los comunicólogos: los “campos de experiencia” entre el emisor y el receptor, es decir que, tengan el mismo o al menos no tan disparejo nivel de conocimientos, en torno de lo que se comuniquen.
Para abordar este tema conviene partir del término proceso. Aquí hablaremos de algunas acepciones para llegar a la definición manejada en el área de la comunicación. El diccionario básico de comunicación define este vocablo como “todo sistema cuya principal característica es el constante cambio” (Chaim, S., 1980, p. 397)). Evidentemente en la comunicación, si ésta es eficaz, habrá permanentes cambios.
Basándonos en lo anterior, proceso se define como: progreso, conjunto de las fases sucesivas de un fenómeno natural o de una operación artificial. Esto quiere decir que cuando hablamos del proceso de la comunicación debemos tomar en cuenta también su aspecto dinámico y estático. En el primer caso, es un movimiento constante y en el segundo, para registrarlo, tiene que recurrirse al lenguaje escrito, y al escribirlo, aunque sólo sea poco tiempo, es estático.
Proceso:
• “Una serie de acciones o de operaciones que siempre están en movimiento”
• “La comunicación no es una entidad estática arreglada en el espacio y en el tiempo es un proceso dinámico”
• “La comunicación es un proceso inevitable, irreversible y continuo”
La importancia de lo dinámico se observa porque es un movimiento que relaciona los componentes entre sí al interior del proceso comunicativo.
Al estudiar el proceso de comunicación, se aísla a sus componentes para comprender cuál es la interacción que existe entre ellos. Sin embargo, no hay que perder de vista que en realidad dichos elementos no se hallan aislados, sino que son interdependientes y mantienen entre sí una estrecha relación, una interacción constante que es la que de vida y dinamismo al proceso.
De la misma forma, con objeto de estudiar al proceso, se detiene su movimiento para fijar un punto de partida, que tampoco corresponde a la realidad, ya que en ella la comunicación se da como proceso cerrado, sin principio ni fin . . . La comunicación funciona como un proceso en el cual interactúan todos los elementos que la constituyen. Veamos a continuación los más relevantes y básicos.
  • Elementos Básicos . . .
Todo proceso, si lo analizamos, se integra por una serie de elementos, en el caso que nos ocupa “La Comunicación Humana”, por experiencia de vida inferimos o suponemos determinados componentes que desde la antigüedad se han propuesto.
Posteriormente, diversos estudiosos de la comunicación han planteado o integrado otros elementos, de los cuales estamos seleccionando los básicos, esto no quiere decir que no existan otros importantes o muy importantes.
Ejemplo Juan le dice a María por telefono . . . "Tomare el autobus de las 16:00 horas"
Contexto. Conjunto de términos (palabras) que facilitan la comprensión del mensaje: La palabra autobús nos aclara que el verbo tomar significa viajar.
Además, es el conjunto de factores y circunstancias en las que se produce el mensaje y que deben ser conocidas tanto por el emisor como por el receptor. Podemos distinguir distintos tipos de contexto:
  • • Contexto situacional.- Circunstancias espaciales y temporales en las que se produce el acto comunicativo.
  • • Contexto sociohistórico.- Conocimiento de la época en la que se producen los mensajes.
  • • Contexto lingüístico.- Lo dicho antes o después de un enunciado puede condicionar su interpretación.
Emisor: . . . . Quien transmite el mensaje: Juan
Mensaje . . .  Información transmitida: Tomaré el autobús de las 16:00 horas
Canal . . . . .  Soporte, medio o conducto por el que circula el mensaje: Hilo telefónico
Receptor . . . Quien recibe el mensaje: María

Código. Conjunto de signos y reglas que conocen el emisor y el receptor con los que se elabora o estructura y comprende el mensaje.
Ahora analizaremos todos y cada uno de los elementos mencionados para mayor y mejor entendimiento, pero cada elemento está integrado por varios factores. Para tal efecto, desarrollaremos el esquema propuesto por David K. Berlo:

a) El emisor y el receptor . . . 
Los elementos que primero desarrollaremos serán emisor receptor, lo demás propuesto son los factores que integran o constituyen a cada uno. 

FACTORES ELEMENTO EMISOR.
El emisor es la fuente de donde brota o tiene su origen la comunicación RECEPTOR
Receptor es toda persona a quién va dirigido el mensaje.

TÉCNICAS O HABILIDADES
Pensar, hablar y escribir. Existen otras como dibujar, pintar, gesticular, pero se pueden englobar en las habilidades codificadoras de hablar y escribir. Pensar, leer y escuchar. Las unidades de pensamiento son necesarias para entender (decodificar) satisfactoriamente el mensaje y dar respuesta (codificar) al emisor.

NIVEL DE CONOCIMIENTOS Es lo que sabe y domina sobre el tema que comunica. No se puede comunicar, con un máximo de efectividad, un material si el emisor no lo entiende. Además se toma en cuenta el grado de preparación escolarizada que posee.
Es lo que sabe y domina sobre el tema que le comunican. No se puede entender, con un máximo de efectividad, un material si el receptor no lo entiende. Además se toma en cuenta el grado de preparación escolarizada que posee.

SISTEMA SOCIO CULTURAL La posición social del emisor, las creencias, los valores, las costumbres, y los hábitos del grupo al que pertenece, son el colchón de emisión de los mensajes.
La posición social del receptor, las creencias, los valores, las costumbres, y los hábitos del grupo al que pertenece, son el colchón de recepción de los mensajes.

ACTITUDES
  • Hacia sí mismo. El emisor debe sentir una gran seguridad de sí mismo al comunicar sus mensajes.
  • Hacia el mensaje. El emisor debe estar consciente del grado del dominio que tiene de su mensaje, porque en la medida de que éste sea bueno producirá actitud positiva.
  • Hacia el receptor. El emisor debe saber o tener cierta información, más o menos precisa, del receptor, que le inspire confianza. Porque en la medida que sepa a quién se está dirigiendo augura una buena recepción del mensaje.
  • Hacia sí mismo. Si se siente lo suficientemente capacitado, confiado, para recibir los mensajes prove- nientes del emisor.
  • Hacia el mensaje. Si el tema o mensaje no le son desconocidos o presentan dificultades para su cap- tación y dependiendo si el tema le es grato o no.
  • Hacia el emisor. Si conoce o tiene alguna referencia de quién es emisor o de qué persona se trata. Puede ser una actitud positiva, negativa o indiferente.

¿Receptor o Perceptor?
Hasta aquí hemos manejado el concepto receptor, sin embargo, es importante mencionar que también se utiliza el término perceptor para hablar de este elemento del proceso. La diferencia entre receptor y perceptor no es sólo cuestión de palabras sino de concepciones, aclaremos esta diferencia. Un receptor sólo recibe mensajes o señales.
Un receptor puede ser, entre otras cosas, un aparato de radio. Así, desde el punto de vista de Schramm, atribuir este rol de receptor al destinatario del mensaje es atribuirle un papel pasivo, incapaz de pensar y de decodificar (entendido como proceso de conocimiento). En cambio el perceptor es activo, tiene la capacidad de responder, de pensar (de percibir) y de actuar como emisor.
La concepción del término perceptor es transformar la recepción tradicional ante los mensajes, en una recepción crítica y, finalmente, pueda asumir una postura de percepción ante ellos.


b) El mensaje. 
 El mensaje son las ideas, pensamientos, deseos que el emisor comunica. En la palabra escrita, lo escrito es el mensaje y en la palabra hablada, el discurso es el mensaje.
Para que un mensaje sea eficaz debe responder a unos requisitos fundamentales:
1. Claridad: los mensajes deben ser claros, comprensibles e inequívocos.
2. Precisión: la información transmitida tiene que ser completa y precisa, de forma que no genere en los receptores desconfianza y sospecha.
3. Objetividad y veracidad: la información debe ser verdadera, auténtica, imparcial y esencialmente objetiva.
4. Oportuno: el mensaje ha de emitirse en el momento en que es útil y necesario, y no antes ni después. Por ejemplo: no podemos hablar de dinámicas de grupo sin introducir antes el concepto de grupo, si lo hiciera sería poco oportuno.
5. Interesante: el mensaje ha de crear en el receptor una reacción positiva y eso sólo es posible si es interesante.
El mensaje también tiene sus factores, entre ellos solamente desarrollaremos tres y son:
  • • Código. Éste es el conjunto de signos y símbolos estructurados, cuyo significado debe ser el mismo tanto para el emisor como para el receptor. Los idiomas son códigos para todos los habitantes de las distintas naciones y tienen la función de materializar o dar cuerpo a sus ideas, pensamientos y todo lo comunicable de los ciudadanos.
  • • Contenido. Son las ideas que contiene el mensaje, aunque en el uso frecuente, se presta a confusión porque el mensaje es en sí un contenido y a la inversa, todo contenido puede ser un mensaje, o por lo menos tiene la posibilidad de ser mensaje una vez que lo reactive el emisor o el receptor. Por ejemplo, un libro es un depósito de contenidos o de mensajes que determinado autor tuvo a bien escribir y que están en la disposición de cualquier lector o receptor.
  • • Tratamiento. El tratamiento del mensaje es la manera como el emisor maneja o presenta sus ideas, pensamientos o lo que desea transmitir. Hay tantos tratamientos como personas. Cada uno tiene su peculiar forma de decir las cosas. Este tratamiento implica desde el código que se emplee, habrá quienes prefieran el inglés al castellano, hasta las distintas maneras de presentarlo como, el orden de las partes, las diversas estrategias de la exposición para su mejor comprensión, etc. Se puede tener un contenido interesante así como un código apropiado para comunicarlo, sin embargo, si la estructuración de dichos elementos no presenta un orden adecuado, la comunicación corre el peligro de perder su efectividad.
c)El canal o el medio.
 El canal, también presenta cierta confusión con medio. Por ejemplo se suele definir como el medio o instrumento por el cual se transmite o se recibe un mensaje. Y esto mismo puede ser una definición de medio o conducto.
Algunos autores parecen que entienden por canal la lengua, la escritura, el cuerpo, por ejemplo, dicen: el emisor debe escoger los canales que sean los más adecuados para transmitir sus mensajes: la lengua o el lenguaje, la escritura, el movimiento corporal, etc. que son los canales más comunes que emplea el hombre. Y medio serían básicamente aquellos aparatos que provienen de la mecánica o electrónica, etc.
En este sentido se dice que el emisor debe tener en cuenta cuáles canales son los más idóneos para el receptor: el oído, la vista, el tacto, etc. Para seleccionar el más adecuado, y así lograr los propósitos de la comunicación. El canal que se escoja deberá adecuarse a las características del emisor, del receptor y del mensaje, así como a las características propias del canal empleado.
d) El contexto.
Las circunstancias que rodean un hecho de comunicación se denominan contexto, es siempre necesaria para su adecuada codificación y decodificación, es decir, para lograr la efectividad de la comunicación humana.
Podemos distinguir distintos tipos de contexto:
  • Contexto situacional . . . Circunstancias espaciales y temporales en las que se produce el acto comunicativo.
  • Contexto sociohistórico . . . Conocimiento de la época en la que se producen los mensajes.
  • Contexto lingüístico . . . Lo dicho antes o después de un enunciado puede condicionar su interpretación.
e). Retroalimentación o Feed Back.
Este componente no se considera en la propuesta de los elementos básicos de la comunicación humana, pero lo consideramos de suma importancia, pues es la comunicación de retorno que se da en el proceso de la comunicación, es decir, la respuesta manifiesta o no del receptor al mensaje que le manda el emisor. Si los elementos básicos los dejamos tal como están, la comunicación solamente es de emisor a receptor:
Si se le añade le retroalimentación, la comunicación viaja en los dos sentidos y el receptor se convierte en emisor y así sucesivamente.
Conclusión.  
Recordemos que el ser humano es un ser sociable por naturaleza y por ello tiene la necesidad de comunicarse con los demás seres que le rodean, con comprensión y aplicación del proceso básico de la comunicación valoraremos su importancia en nuestra vida diaria.

viernes, 7 de octubre de 2011

¿ Comunicación VS Información?

Introducción . . .
Éste es un tema clave, pues se trata de aclarar una problemática añeja que seguimos arrastrando en el estudio de la Comunicación Humana:
  • El bien es la comunicación.
  • El mal es la información.
Existe una verdadera inquietud por aclarar estos dos conceptos, sus semejanzas y diferencias. Aclarando este problema habremos avanzado bastante hacia la solución tan anhelada y buscada por todos los interesados en la profundización de la Comunicación Humana.

Conceptos . . .
  • Comunicar viene del latín comunicare: significa compartir, poner en común algo, hacer saber una cosa.
  • Informar viene del latín informare: significa entrar, instruir, dar forma sustancial a una cosa, poner en forma, dar un aspecto o forma, crear; pero también representar, presentar, crear una idea o una noción.  Pero aquí falta lo que le da sentido a los dos conceptos anteriormente expuestos: Lo humano.
  • Humano viene del latín humanus: significa todo lo relativo al hombre y a la mujer o a la humanidad, propio de la persona como ser imperfecto. 
En cuanto a todo lo relacionado a la Comunicación Humana, contamos con gran cantidad de información, la cual hemos estado desarrollando en este taller y lo seguiremos haciendo. Pero en lo referente a la Información Humana, solamente tenemos el presente tema para aclarar el concepto.

En la antigüedad, Tomás de Aquino, realizó un intento por definir el vocablo información, Para él, una mayor cantidad de información implicaba una mayor perfección y por lo tanto, mayor participación de la persona, es decir, una mayor interacción con la información significaba una ampliación del campo de conocimientos de las personas, y ello evidenciaba la función activa del sujeto.

Actualmente, la literatura especializada advierte acerca de la diversidad de definiciones que presenta el término información. Han Welish analizó 1516 definiciones, demostrando la carencia de un consenso entre los autores para hallar una definición única, formalmente reconocida o un concepto con enfoque generalizador.

Concepción Tradicional. 
Antonio Pasquali, venezolano, (seguidor de la Escuela de Frankfurt), en su libro “Sociología y Comunicación” publicado en 1966, presenta un enfoque en el cual distingue la relación de comunicación, de la relación de información, las cuales se pueden sintetizar en el siguiente cuadro:

COMUNICACIÓN INFORMACIÓN 
Es un fenómeno específicamente humano

  • Conlleva relaciones dialógicas o de intercambio de ideas.
  • Se da entre quienes tienen voluntad de igualarse.
  • Implica relaciones simétricas o entre iguales, una paridad de condiciones entre emisor y receptor.
  • Es democrática.
  • Libera.
  • Es bidireccional. 

Implica diferencias en las relaciones humanas
  • Conlleva relaciones de monólogo o alocución, sola- mente uno expresa sus ideas.
  • Institucionaliza al emisor al normar a su favor las posibilidades de emitir. 
  • Implica la imposición de una determinada visión del mundo por lo que rechaza propo- siciones críticas del receptor.
  • Es autoritaria.
  • Enajena.
  • Es unidireccional.
Comunicación es, pues, término privativo de las relaciones interhumanas o entre personas éticamente autónomas, y se señala precisamente en el vínculo ético fundamental con el “otro”, con quien “necesito comunicarme”, “el estado de abierto” como apertura o aceptación de la alteridad en la interlocución (diálogo).
En este sentido, comunicación la define como el intercambio de mensajes con posibilidades de retorno entre polos igualmente dotados del máximo coeficiente de comunicabilidad” e información como “el envío de mensajes sin posibilidad de retorno entre un polo E y un polo R. 
De la oposición entre la comunicación y la información, Pasquali deriva un exhaustivo y demoledor ataque al carácter unilateral y masificador de los medios de comunicación, equivocadamente llamados de comunicación de masas. Según Pasquali “solamente la relación de información admite a rigor el uso de la expresión medios de masas, pues únicamente la preponderancia de interrelaciones informativas se torna masificante” en cuanto a “la relación de comunicación limitada que está al nivel del diálogo entre polos bivalentes”.

Problemática . . . 
La problemática entre comunicación e información, como contrarios y contradictorios, que hemos venido arrastrado en el campo de la Comunicación Humana, creemos que se derivó de:
  • La mala interpretación de los conceptos de comunicación e información, sobre todo del último. Algunos teóricos vieron en la Información el “dar forma”, esto es, el conducir, moldear, manipular la conciencia del receptor. Así, la información se convirtió en sinónimo de verticalidad, autoritarismo, ideología y poder al servicio del Estado y de su clase hegemónica (la burguesía).
  • La concepción de información basada en los medios de comunicación masiva en los años 60s, donde era más que evidente la comunicación unidireccional y el control de los monopolios por empresas privadas, sin posibilidad de retroalimentación o diálogo. Esta idea simplemente se aplicó a la comunicación interpersonal, pasando por alto a la comunicación intrapersonal.
  • La no actualización del concepto de información. No se comprendió ni se aceptó que está en todas partes, y aparece en las más diversas disciplinas. Ocurrió lo mismo que con el concepto de comunicación, pues los comunicólogos hemos creído y creemos que esta palabra solamente corresponde un uso exclusivo a nosotros. Pero los ingenieros, arquitectos físicos químicos, etc., la usan y la usarán legítimamente; esto ocurre por habernos olvidado que nuestro campo de estudios específico es la COMUNICACIÓN HUMANA y que aquí los conceptos tienen un significado específico.
Esta diversidad de enfoques y concepciones también se pudo deber, entre otras cosas, a que:
  • El ser humano, al desarrollar sus ideas, teorías y conceptos, está bajo la influencia de su experiencia personal en el campo del saber donde incursiona y, por tanto, presenta puntos de vista diferentes.
  • Los estudios se desarrollan en un tiempo, espacio y condiciones concretas, que imponen percepciones diferentes entre los sujetos.
  • Las diferencias en la intencionalidad o actitud implícita de las personas son específicas.
Concepción actual . . .
Para la comunicación humana es urgente una renovada concepción. Rescatarla y manejarla en su justo significado, ya que la información es parte vital de su proceso, y sin ella no se podría sustentar ninguna práctica comunicativa, y mucho menos una real Teoría de la Comunicación Humana.
Wojciech Zurek nos dice que hasta épocas recientes, se consideraba la Información como mera estadística en un universo material y tangible que existía más allá del territorio gobernado por las leyes de la física y con las cuales era esencialmente incompatible. Este punto de vista es actualmente obsoleto. 
Blauber (Diccionario marxista de Filosofía) nos señala: “Al interpretar el conocimiento como uno de los tipos de procesos de información, esta teoría abre nuevas vías para solucionar problemas filosóficos tan importantes como el de la idealidad de la conciencia, el de reflexión como propiedad universal de la materia, el del pensamiento como función de la materia altamente organizada, etc.”. 
Guillermo Tenorio Herrera afirma que en cada elemento o aspecto de la Comunicación tiene o cuenta con Información, sólo que ésta recibe un tratamiento específico o singular en cada caso.
Para los efectos del estudio de la comunicación humana, a la información se le debe considerar fuera de toda relación y vinculación con la cibernética (ciencia de la comunicación y el control) y la electrónica; la esencia de los fenómenos sociales impide analizarlos desde la óptica de las disciplinas antes citadas, pues la transpolación, tal cual, no es válida para los procesos humanos, aunque algunos de sus elementos los hemos usado, pero dándoles la interpretación y aplicación debida. 
De lo expuesto, se deduce que existe una dualidad de planos de existencia de la información, uno como entidad subjetiva que se genera en la mente de las personas y otro, con una existencia objetiva, en el cual se percibe la información cuando se plasma en algún soporte o se trasmite en un proceso de comunicación. Entre los diferentes planos existe una interrelación dialéctica. En consecuencia, la comunicación consiste en un proceso en el cual se transmite y recibe información.
Debemos destacar que la información, en lo psicosocial, es producto de la aptitud intelectual y el razonamiento del ser humano: es un factor vital e indispensable, tanto para el individuo como para la sociedad; para la comunicación intrapersonal, interpersonal, grupal, colectiva y masiva.
Pero también tiene sus riesgos, pues cuando la comunicación es informativa, se está entendiendo que es formativa, pero también puede ser deformativa. Expresado en palabras del profesor Couffignal: “La acción del hombre sobre el hombre se hace por comunicación de informaciones”.
Entiéndase que la comunicación es el Proceso Totalizador. La información está en forma real o en potencia en el flujo impactante que circula en dicho proceso. Cierto que la información está relacionada con el Mensaje, pero va más allá; se localiza también en la cualidad que tienen, en un momento dado, el emisor, el mensaje, el perceptor, y en general, todo el proceso, ya que la Información no existe ni tiene sentido mientras que el emisor no tenga una falta o duda de propósito, el mensaje no cuente con el tratamiento adecuado y el perceptor no tenga una falta o duda perceptiva que acepte y asimile ese flujo impactante.
La interacción humana, si se hace sin una carga informativa significativa se torna en un proceso comunicativo de lugares comunes, sin modificación alguna del emisor y del perceptor, en una relación monótona. Por eso García Muriel (“la comunicación, una experiencia de vida”, UIA, Plaza y Valdés, 2003) Nos dice que hay diferentes niveles en la comunicación que varían dependiendo de nosotros mismos y del momento, la situación y la persona con la que nos comunicamos: Nivel 1: Comunicación impersonal. Nivel 2: Comunicación superficial. Nivel 3: Comunicación personal. Nivel 4: Comunicación profunda. De aquí se desprende que existan también distintos niveles de información.
Por ejemplo, un alumno que cursa los distintos grados formativos, en realidad está cursando distintos niveles informativos, o mejor dicho, de “comunicación informativa”, que hipotéticamente se va saturando conforme avanza. Si el alumno repitiera una y otra vez el mismo nivel o grado informativo, llegaría en un proceso simple de comunicación, puesto que la información se va o desaparece, pera la comunicación sigue. En otras palabras, toda Información es Comunicación, pero no toda Comunicación es Información.

Conclusión . . .
La comunicación y la información son fenómenos ligados, son como hermanos siameses que comparten el corazón y depende el uno del otro. Así, comunicación e información son dos aspectos de la totalidad de una sociedad. La sociedad no puede ser tal sin la comunicación y no puede transformarse sin la información. Ambos conceptos no pueden separarse del estudio de la sociedad global.
Terminaremos citando algunas reflexiones de Bernard Miége (Las etapas del pensamiento comunicacional, 1993). Nos dice que “…la información y la comunicación tienen sus destinos unidos…”. También dice “En este contexto, más que nunca, la comunicación no se opone a la información sino que la prolonga; las dos nociones son con frecuencia indisociables; y las criticas hechas a una…, valen igualmente para la otra”.

Inicios de las Teorías de Información

Proceso de la Comunicación . . . 
Explicación de Conceptos y características de la comunicación y de la información.
El lenguaje es la morada del ser y la casa donde habita el hombre, el gran intérprete que responde a esa llamada y que en ella y desde ella desvela la in conclusión de su propio decir.

Un primer acercamiento a diferenciar a la comunicación de la información está en que la primera se le considera como el acto de relación entre dos o más sujetos, mediante el cual se evoca en común un significado. Mientras que la información es un conjunto de mecanismos que permiten al individuo retomar los datos de su ambiente y estructurarlos de una manera determinada, de modo que le sirvan como guía de su acción.
Se puede ver que tienen diferencias, ya que en la información no necesita evocar en común con otro u otros sujetos. Ahora bien, si se quiere que se difunda el modo de dirigir la acción que se diseño a partir de los datos del medio ambiente, se tiene que transmitir en términos de los otros, de tal modo que podamos evocarlo en común y entenderse.
Así, comunicación e información son dos aspectos de la totalidad de una sociedad. La sociedad no puede ser tal sin la comunicación y no puede transformarse sin la información. Ambos conceptos no pueden separarse del estudio de la sociedad global.
Si la comunicación es un proceso social en que intervienen una serie de códigos, sistemas de señales, sistemas simbólicos, imaginarios colectivos y otros elementos, entonces es posible afirmar tentativamente que no hay información fuera de un proceso comunicativo, pues la información en sí misma relaciona aquellos sistemas y códigos que constituyen a la acción comunicativa. La oposición entre comunicación e información es un falso dilema, dialogar no significa necesariamente comunicar, ni informar supone negar la comunicación.
Para una mayoría, el concepto de comunicación lo utilizamos los seres humanos para un mismo propósito: el de relacionarnos con todos los demás. Al ordenamiento de la información posible que seleccionamos de manera cotidiana para respondernos dudas que se nos vayan presentando .
La comunicación cohesiona y conforma la sociedad, mientras que la información tiende a romper con esa cohesión y a renovar las pautas de relación. La comunicación y la información son fenómenos ligados, son como siameses que comparten el corazón y depende el uno del otro. Sin embargo, paradójicamente, se oponen. Una nueva información contradice la anterior y esta nueva información no puede hacerse social y dirigir la acción del conjunto, si no puede evocarse en común. Es así que la información, en sentido técnico, es un cambio, para el receptor de las probabilidades dichas, como resultado de la selección real entre posibles estados de mensaje, por parte del emisor y en el extremo opuesto del canal de comunicación. 
Algunos teóricos en los años sesenta, setenta y aún en los primeros años de los ochenta, vieron en la información el “dar forma”, esto es, el conducir, moldear, inferir o manipular la conciencia del receptor. Así, la información se convirtió en sinónimo de verticalidad, autoritarismo, ideología y poder al servicio del Estado y de su clase hegemónica: la burguesía. 
En ese sentido el receptor estaba inerme, indefenso y pasivo ante el poder de los mensajes que se transmitían, por ejemplo, en la televisión, al receptor no le quedaba otra cosa que estar allí sentado, siendo la víctima permanente de los mensajes ideológicos que reproducían las condiciones alienantes y explotadoras del modo de producción capitalista.
La información entendida como producto es una comunicación que legitima una única visión del mundo que ha aparecido en cada época a la manera de una totalización. Y la comunicación entendida como proceso, como punto de partida y de llegada que pone en evidencia las distintas relaciones y contradicciones que se tejen en un determinado período y contexto histórico, dando origen no sólo a una visión que sería la oficial sino, a multiplicidad de visiones y formas comunicativas que llevan consigo maneras distintas de concebir determinado período histórico que ya se analizaron en la pasada unidad.
La explicación sobre las diferentes teorías del estudio de la información, busca brindar un elemento introductorio que muestre en su contexto, no sólo material, sino también en el de la discusión teórica, el estudio de las nuevas tecnologías y su funcionamiento. Además, constituye una preparación para abordar una teoría como la del caos y disciplinas como la comunicación política; particularmente se presenta una descripción de una novedosa tecnología: la realidad virtual, que se ha constituido, en algunos casos, en un medio alternativo de comunicación.
Tenemos que reflexionar que cuando hacemos la selección de datos lo hacemos de manera aleatoria, sin un orden predeterminado, a esta acción la denominaremos manejo de información. De modo arbitrario seleccionamos unos mensajes y otros los desdeñamos, les damos un orden y sentido a los mensajes seleccionados, los significamos. Ante este proceso selectivo estamos viendo que lo que hay en nuestro entorno es un caos, que a través de la mente le damos un orden. Equilibramos lo confuso de la naturaleza con el orden del pensamiento, lo aclaramos. En otra explicación, hacemos la labor de descifrar e interpretar un mensaje o texto que recibimos, es decir, lo comprendemos. Cuando de da este último paso, decimos que estamos en comunicación. 
En el universo existe infinidad de información que de forma natural los seres humanos la vamos seleccionando, señales naturales que se muestran en todos los procesos físicos, reflexiones filosóficas que se oponen a otras reflexiones de otra corriente de pensamiento y que de acuerdo a todos los razonamientos que cotidianamente realizamos, nos encontramos con un mundo de caos y un sentido de orden cuando lo plasmamos en el pensamiento como ya lo mencionamos. 
La Teoría matemática de la Información fue creada por Claude Shannon en el año 1948 y forma la piedra angular sobre la que se ha desarrollado toda la teoría actual de la comunicación y la codificación. Esta teoría establece los límites de cuánto se puede comprimir la información y de cuál es la máxima velocidad a la que se puede transmitir información. La Teoría de la Información es, por tanto una teoría de límites alcanzables: máxima compresión de datos y máxima tasa de transmisión de información transmitida sin errores. Las aplicaciones de esta teoría son enormes y abarcan desde las ciencias de la computación (criptografía, aprendizaje), la ingeniería eléctrica (Teoría de la comunicación y teoría de la codificación), la estadística o la biología (secuencias de ADN, código genético). Estudia el hecho de que la información es algo que inevitablemente necesita un soporte físico sobre el que manifestarse. Así, se verá que la termodinámica sólo impone un coste energético mínimo a la operación de borrar información mientras que las restantes operaciones se pueden ejecutar de forma reversible.
Siguiendo este estudio de la física de la información, la asignatura termina estudiando las diferencias entre la información clásica (bit clásico) y la información cuántica (bit cuántico). Los avances tecnológicos actuales y futuros harán que la informática trabaje con este nuevo tipo de información. La criptografía cuántica se muestra actualmente como una de las aplicaciones más prometedoras dentro de la Teoría de la Información cuántica.
Para poder avanzar en nuestro planteamiento, también tenemos que recurrir a explicarnos el caos y encontramos que es una conducta de un sistema complejo que aparece como impredecible y falsamente como aleatoria, cuando en realidad tiene un patrón profundo. Es extraordinariamente sensible a pequeños cambios en las condiciones iniciales. Por ejemplo, el agua en flujo turbulento y las nubes de una tormenta son caóticas: tienen un principio profundo. A primera vista no muestran aparente orden alguno, pero si se supiera cabalmente el sistema que lo rige y las condiciones iniciales, sería previsible y descriptible. 
Otro ejemplo clásico de un flujo caótico es el que aparece en una estación ferroviaria cuando se anuncia el cambio del andén de un tren que parte. También lo podemos observar en el flujo eléctrico del cerebro que es caótico, pero no imprevisto. Esto genera modelos del cerebro donde se pretende explicar la facilidad de capturar espontáneamente señales más ordenadas del ambiente. 
Lo difuso lo vamos a entender como las técnicas de razonamiento que aplican valores múltiples de verdad o confianza a las restricciones durante la resolución de problemas. Las técnicas difusas pueden ser usadas en algoritmos computacionales que imitan al conocimiento humano para superar la fragilidad de programas que solamente se dirigen a dos posibles valores, verdadero y falso, en el momento de juzgar opciones. Con este recurso los programas de inteligencia artificial pueden reconocer matices de verdad o de confianza y sugerir posibles soluciones aún cuando ninguna sea "cierta". 
Las sociedades occidentales han creído desde hace tiempo en la lógica dicotómica liderada por Aristóteles y sus sucesores. La sociedad oriental se ha basado en un pragmatismo de forma diferente que admite matices en la verdad y falsedades parciales. Al analizar en forma subjetiva o intuitiva una restricción correspondiente a un problema planteado, es frecuente encontrar que mientras algo suele ser verdadero en la mayoría de las circunstancias, puede no ser así en el caso de situaciones inesperadas que se introducen en la ecuación. Al usar múltiples valores para la verdad o la confianza, se le proporciona mayor flexibilidad al proceso de toma de decisiones.
Lógica o razón, como el principio que gobierna al universo, un conjunto de reglas usadas para gestionar inferencias creíbles. Aristóteles recomienda una lógica dicotómica, verdadero-falso. Los filósofos orientales se inclinan más bien a usar una lógica difusa multi-valorada. Ambas técnicas se están usando para modelar los procesos cognitivos humanos en la computadora por ejemplo.
De hecho escribir en estos términos “comunicación-información” ya produce la caída en un juego ante el cual la salida es difícil, pareciera que a) el bien es la comunicación y b) el mal la información. Trabajar en el conocimiento teórico con estas oposiciones entre lo negro y lo blanco sólo conduce a la extrema simplificación y a cancelar las posibilidades comprensivas ampliadas.
En este contexto y con relación a los cambios que ha experimenta el hombre en sus relaciones con las máquinas “inteligentes”, diversos institutos de creación e innovación tecnológica han encomendado a humanistas y filósofos la elaboración de reportes constantes sobre las repercusiones positivas o negativas que puede tener para el hombre el hecho de delegar funciones sobre máquinas, hasta el grado de ser superado en algunas operaciones que requieren respuesta inmediata (como es el caso de los complejos cálculos astronómicos, químicos o físicos exigidos por la ciencia contemporánea).
Los encargados de estos reportes, con el tiempo hacen hincapié en la dificultad que presenta la teoría de la información, pues ésta, como se mencionó arriba, centra sus investigaciones únicamente en la definición de cantidades de información enviada y recibida, en otras palabras, estudia sólo el fenómeno de la información en tanto fenómeno de entropía (desorden). La información, en sentido técnico, es un cambio, para el receptor de las probabilidades dichas, como resultado de la selección real entre posibles estados de mensaje, por parte del emisor, en el extremo opuesto del canal de comunicación. 
La teoría de la información no sólo estudia a la información como un hecho entrópico o estadístico, sino que a esos análisis agrega o proporciona nuevos datos acerca de los aspectos de significación dentro de la comunicación.
La entropía es un concepto que surge a partir de los estudios de la física, específicamente dentro de la termodinámica, en los cuales se indicaba una medida estadística de pérdida de energía. De acuerdo con la segunda ley de la termodinámica, en el sistema natural existe un proceso irreversible de consumo y pérdida de energía, mismo que llevan hacia tendencias naturales más estables y no a estados menos uniformes. 
La entropía puede considerarse como lo opuesto, o la contraparte de la información. Esto es, si la entropía es la medida de la desorganización y del desorden que puede imperar en un sistema, y la información es, al contrario, un patrón, una medida de la organización de un sistema. Interprétese de la siguiente forma, a mayor número de mensajes o variables conocidas, menor información. En un juego en el que es altamente probable que “x” aparezca primero que “y”, la información recibida es mínima.
Por otro lado, la transmisión de la información se realiza en bits, sin embargo, dentro de los procesos y los canales reales de comunicación difícilmente son únicamente dos, tres o cuatro los estados de mensaje posible, lo que es más, los estados posibles de mensaje son difícilmente identificables y la transmisión de mensajes se realiza más bien en términos de conjuntos (unidades que agrupan a varias situaciones), que en estados de mensajes únicos.
Un bit es una medida de cantidad de información, así como un galón, una onza y una pulgada miden volumen, peso y longitud. Un bit es sólo una elección entre dos mensajes igualmente probables. Es una respuesta de “sí” o “no” a la pregunta hipotética “¿Es este?”. La respuesta “sí” resuelve toda incertidumbre en la mente de la persona que recibe el mensaje, porque sabe cuál de los dos mensajes es real. La respuesta “no” también resuelve su incertidumbre, porque sabe que el mensaje real no es la primera alternativa sino la segunda. 
Para comprender a la comunicación de la información, También tenemos que explicarnos al proceso de la comunicación humana, el que está apreciado en todas las actividades de la naturaleza para comprenderlo y que tenemos que referirnos a las diversas consideraciones que se explican en todas las ciencias, en sus objetivos de estudio y en el carácter científico del conocimiento. 
Como ya notaron, en el estudio de la ciencia hay conceptos que se emplean en disciplinas muy distintas, con significados y aplicaciones opuestas; así en el estudio de la comunicación se aplican conceptos de la ingeniería, de las matemáticas, de la biología, etcétera. Los que han nacido de otras disciplinas o los han adoptado otras más; no hay conceptos puros, sino interrelacionados 
Para nuestros propósitos la comunicación es explicada por distintos marcos de estudio: psicológicos, sociológicos, antropológicos, matemáticos, etcétera. Al pretender explicar el proceso de la comunicación partimos de las manifestaciones teóricas de los estudios que visualizan estas relaciones con otros procesos sociales y naturales. 
En la misma circunstancia, ningún aspecto de la comunicación humana es realmente comprensible si se le aísla de todas sus partes, de la interacción humana. Los objetos o los elementos sólo tienen sentido en relación con las otras cosas. El proceso de la comunicación es la acción vital de los individuos; la comunicación es afectación e influencia, pues une a unos con otros. El proceso es crucial, pues permite y determina las condiciones y las interrelaciones de los seres vivientes. Todos comunicamos y recibimos mensajes. Cuando hablamos del proceso de la comunicación nos referimos a la secuencia, a la irreversibilidad, al cambio dinámico. Bastará con afirmar que no hay interrupción de la comunicación entre las personas, que aunque dejaran de hablar y escuchar, prolongarían bajo otras formas la comunicación y la manera como se comunican consigo mismas y con los demás. 
Secuencia es la forma en que se revela cómo un organismo recuerda los acontecimientos que acaban de suceder. El no estar aislado es secuencia. Desde que una persona deseará influir en otra persona o sencillamente sobre el medio que le rodea, en su propio desarrollo y en la conducta de los demás.
La irreversibilidad del proceso es cuando decíamos que el hombre no puede bañarse dos veces en el mismo río, porque ya no es el mismo río, ni el mismo hombre; ha cambiado el cauce, las aguas, el tiempo y la composición del hombre. 
El proceso de la comunicación en la idea no muestra límite, pero si hay limitación, cuando le damos relevancia a unos elementos y a otros no. Además nuestro proceso explicativo o de comunicación está determinado por el entorno social donde se da, por la persona que lo capta y por quien lo envía. Hay límite en cuanto idea y no en cuanto realidad. Tampoco es estático, sino que cambia con el tiempo, con las conductas y las aspiraciones de los individuos; su cambio dinámico implica transformación. El acto comunicativo tiene nuevas constantes, nuevas formas que buscan el equilibrio, pero que cambian durante el curso del proceso.
El proceso de la comunicación no comienza en algún lado y termina en otro. Lo que percibimos de una persona no es lo mismo que lo que emite la otra. Cada quien está pensando y modificando su formato o el conjunto de ideas. Tampoco se puede hablar de uniformidad en el proceso ni de una interacción entre dos o más individuos. La comunicación no es un proceso en el que algo cambia cuando así se quiere o se transforma sólo en ese momento, sino que la comunicación es un suceso que es variable y cambiante en sí y por sí.
La propia sociedad es un proceso de comunicación, el cual incluye las distintas formas de cómo se envían los mensajes y de cómo los percibimos; las distintas circunstancias, los indicadores y el contexto social en que se producen. 
La comunicación puede ser observada como uno de los dos procesos básicos de todo sistema viviente. Uno de los procesos es la transformación de lo que ingerimos, que se convierte en energía, en calor, en movimiento, y el otro es el intercambio de información de los hechos. Por ello se puede considerar a la comunicación como un proceso dinámico y fundamental para la existencia, crecimiento, cambio y conducta de todos los individuos. No debe pensarse que la acción y la reacción son determinantes en el proceso de la comunicación y se separan en forma tajante, este proceso presupone una interdependencia de los hechos y el conjunto de secuencias dinámicas.
La comunicación no se puede considerar como un proceso en el que los individuos reaccionan de modo aislado a los mensajes, puesto que en todo acto comunicativo se está interactuando con las conductas circundantes que llegan a imponer significados a nuevas conductas. Por ello la comunicación está ligada siempre a la evolución personal, a los sentimientos o actitudes de los individuos, a la relación o conducta de las demás personas en determinadas condiciones socioculturales.

Información y Comunicación

Ejercicio I de Comunicación e Información 
Objetivos . . .

  • Que el alumno reafirme la diferencia que existe entre comunicación e información.
Indicaciones . . .
· Leer cuidadosamente el texto o ejemplo que se propone.
· Con base en los conocimientos ya adquiridos sobre el tema, hacer un análisis razonado de por qué Berlo le dice eso al alumno del ITESO.

Texto sugerido . . .
- ¿Cómo te llamas? -Preguntó Berlo a un alumno del ITESO en Acapulco en 1980-
- Alfredo Sánchez -respondió.
- Me acabas de informar cómo te llamas -señaló Berlo-
- ¿Cómo dices que te llamas? -repreguntó Berlo-
- Alfredo Sánchez -agregó aquel-
- Me comunicas cómo te llamas, pero no has agregado nada nuevo a lo que ya sabía. No me has informado.

Schramm, W y Roberts D. J,
The Process and Effects of Mass Communication, p.13

Análisis del texto.
a) ¿Por qué es o no información?
b) ¿Por qué es comunicación?
c) Conclusión.


Ejercicio II de Comunicación e Información
Objetivo . . . 
  • Que el alumno aprenda a diferenciar la comunicación de la información.

Indicaciones . . .· Leer cuidadosamente el texto de Esopo.
· Hacer un análisis razonado y decir dónde o cómo se localiza en el ejemplo la comunicación, y dónde o cómo se localiza la información.
· Decir cuáles son las similitudes y diferencias entre comunicación e información.
· Indicar qué se debe entender por comunicación y por información.

Texto.
Érase una vez un pastorcito que cuidaba su rebaño a cierta distancia de la aldea. Una vez pensó en gastar una broma para divertirse a costa de los aldeanos. Corrió a la aldea gritando a todo pulmón:
-¡Lobo! ¡Lobo! ¡Socorro! ¡Un lobo ataca mis corderos!
Los bondadosos aldeanos dejaron sus tareas y corrieron al campo a ayudarle. Pero cuando llegaron allá el niño se rió de sus molestias; no había ningún lobo.
Otro día el niño les gastó la misma broma, y los aldeanos acudieron corriendo y nuevamente fueron objeto de burla.
Hasta que un día un lobo entró en el corral y empezó a matar los corderos. Muy asustado, el niño corrió en busca de ayuda.
-¡Lobo! ¡Lobo! –gritó-. ¡Un lobo ataca mi rebaño! ¡Socorro!
Los aldeanos oyeron, pero pensaron que era otra jugarreta y nadie le prestó la menor atención. Y el pastorcito perdió todas sus ovejas.


Análisis del texto
a) ¿Dónde y cómo se localiza en el ejemplo la comunicación?
b) ¿Dónde y cómo se localiza en el ejemplo la información?
c) ¿Qué se debe entender por comunicación?
d) ¿Qué se debe entender por información?
e) ¿Cuáles son las similitudes y diferencias entre comunicación e información?

Monsiváis, los rituales del caos

Del tema . . . " Proceso de la comunicación. Concepto y características de la comunicación y de la información" 
Práctica 1 · Teoría del caos y la información a través del cuento "La luz como el agua" 

Objetivos.
Que los participantes . . . 
• Reflexionen sobre las diferencias que hay entre la comunicación y la información. A la primera se le considera como el acto de relacionarse entre dos o más sujetos, que evocan en común un significado, y a la información se le considera como el conjunto de mecanismos que nos permiten retomar datos del ambiente y estructurarlos de una forma determinada, que sirva de guía para actuar. 
• Llegar a identificar a la información, la comunicación, la entropía y el caos a través de la lectura y análisis del cuento “La luz es como el agua” del famoso escritor Gabriel García Márquez, donde se llegan a mostrar metafóricamente estos conceptos. 
• Reconocer dentro del cuento que la comunicación y la información son dos aspectos de la totalidad de una sociedad. Que la sociedad no puede ser tal sin la comunicación y no puede transformarse sin la información. Ambos conceptos no pueden separarse del estudio de la sociedad global.

Descripción de los objetivos . . . 
Los participantes harán una lectura previa donde deben identificar, dentro del cuento, ¿cuándo se presenta el flujo de información y el proceso comunicativo? El cual se explica en el libro del Taller de comunicación I.
En equipos de trabajo, en un máximo de seis integrantes, los participantes seleccionarán los principales pasajes del cuento “La luz es como el agua” de García Márquez, para observar y aplicar las posibles diferencias que haya entre la comunicación y la información. 
Que reconozcan cuándo se presenta el caos y cuando el orden, y dónde está el espacio donde se da el control al interior del cuento. Considerando que muchos de los pasajes están empatados al orden y el caos. A la entropía (desorden) y a la negaentropia (orden). 
A través del cuento y su análisis, podemos explicarnos cuándo se presenta el acto y cuándo el producto de las relaciones que nos evocan los distintos pasajes entre los sujetos y el ambiente o figuras. Y tener que recurrir a explicarnos el caos, al considerar que es una conducta de un sistema complejo que aparece como impredecible y falsamente como aleatorio, cuando en realidad tiene un patrón profundo. 
Que en el caso del caos hay algo extraordinariamente sensible a los pequeños cambios en las condiciones iniciales. Por ejemplo, el agua en flujo turbulento y las nubes de una tormenta son caóticas: tienen un principio profundo. A primera vista no muestran aparente orden alguno, pero si se supiera cabalmente el sistema que lo rige y las condiciones iniciales, sería previsible y descriptible. 
También, tendrán que reconstruir algunos momentos de las acciones que el autor del cuento diseñó, a partir de los datos del medio ambiente, en que se lleva a cabo el cuento y los deseos de identificar los objetivos expuestos por el escritor y así entenderlos. Tienen también como referencia el vídeo que aparece al principio de esta práctica.

"La luz como el agua"
Gabriel García Márquez 

En Navidad los niños volvieron a pedir un bote de remos.
-De acuerdo -dijo el papá, lo compraremos cuando volvamos a Cartagena.
Totó, de nueve años, y Joel, de siete, estaban más decididos de lo que sus padres creían.
-No -dijeron a coro-. Nos hace falta ahora y aquí.
-Para empezar -dijo la madre-, aquí no hay más aguas navegables que la que sale de la ducha.
Tanto ella como el esposo tenían razón. En la casa de Cartagena de Indias había un patio con un muelle sobre la bahía, y un refugio para dos yates grandes. En cambio aquí en Madrid vivían apretados en el piso quinto del número 47 del Paseo de la Castellana. Pero al final ni él ni ella pudieron negarse, porque les habían prometido un bote de remos con su sextante y su brújula si se ganaban el laurel del tercer año de primaria, y se lo habían ganado. Así que el papá compró todo sin decirle nada a su esposa, que era la más reacia a pagar deudas de juego. Era un precioso bote de aluminio con un hilo dorado en la línea de flotación.

-El bote está en el garaje -reveló el papá en el almuerzo-. El problema es que no hay cómo subirlo ni por el ascensor ni por la escalera, y en el garaje no hay más espacio disponible.

Sin embargo, la tarde del sábado siguiente los niños invitaron a sus condiscípulos para subir el bote por las escaleras, y lograron llevarlo hasta el cuarto de servicio.

-Felicitaciones -les dijo el papá ¿ahora qué?

-Ahora nada -dijeron los niños-. Lo único que queríamos era tener el bote en el cuarto, y ya está.

La noche del miércoles, como todos los miércoles, los padres se fueron al cine. Los niños, dueños y señores de la casa, cerraron puertas y ventanas, y rompieron la bombilla encendida de una lámpara de la sala. Un chorro de luz dorada y fresca como el agua empezó a salir de la bombilla rota, y lo dejaron correr hasta que el nivel llego a cuatro palmos. Entonces cortaron la corriente, sacaron el bote, y navegaron a placer por entre las islas de la casa.
Esta aventura fabulosa fue el resultado de una ligereza mía cuando participaba en un seminario sobre la poesía de los utensilios domésticos. Totó me preguntó cómo era que la luz se encendía con sólo apretar un botón, y yo no tuve el valor de pensarlo dos veces.

-La luz es como el agua -le contesté: uno abre el grifo, y sale.

De modo que siguieron navegando los miércoles en la noche, aprendiendo el manejo del sextante y la brújula, hasta que los padres regresaban del cine y los encontraban dormidos como ángeles de tierra firme. Meses después, ansiosos de ir más lejos, pidieron un equipo de pesca submarina. Con todo: máscaras, aletas, tanques y escopetas de aire comprimido.

-Está mal que tengan en el cuarto de servicio un bote de remos que no les sirve para nada -dijo el padre-. Pero está peor que quieran tener además equipos de buceo.

-¿Y si nos ganamos la gardenia de oro del primer semestre? -dijo Joel.

-No -dijo la madre, asustada-. Ya no más.

El padre le reprochó su intransigencia.

-Es que estos niños no se ganan ni un clavo por cumplir con su deber -dijo ella-, pero por un capricho son capaces de ganarse hasta la silla del maestro.

Los padres no dijeron al fin ni que sí ni que no. Pero Totó y Joel, que habían sido los últimos en los dos años anteriores, se ganaron en julio las dos gardenias de oro y el reconocimiento público del rector. Esa misma tarde, sin que hubieran vuelto a pedirlos, encontraron en el dormitorio los equipos de buzos en su empaque original. De modo que el miércoles siguiente, mientras los padres veían El último tango en París, llenaron el apartamento hasta la altura de dos brazas, bucearon como tiburones mansos por debajo de los muebles y las camas, y rescataron del fondo de la luz las cosas que durante años se habían perdido en la oscuridad.
En la premiación final los hermanos fueron aclamados como ejemplo para la escuela, y les dieron diplomas de excelencia. Esta vez no tuvieron que pedir nada, porque los padres les preguntaron qué querían. Ellos fueron tan razonables, que sólo quisieron una fiesta en casa para agasajar a los compañeros de curso.
El papá, a solas con su mujer, estaba radiante.

-Es una prueba de madurez -dijo.

-Dios te oiga -dijo la madre.

El miércoles siguiente, mientras los padres veían La Batalla de Argel , la gente que pasó por la Castellana vio una cascada de luz que caía de un viejo edificio escondido entre los árboles. Salía por los balcones, se derramaba a raudales por la fachada, y se encauzó por la gran avenida en un torrente dorado que iluminó la ciudad hasta el Guadarrama.
Llamados de urgencia, los bomberos forzaron la puerta del quinto piso, y encontraron la casa rebosada de luz hasta el techo. El sofá y los sillones forrados en piel de leopardo flotaban en la sala a distintos niveles, entre las botellas del bar y el piano de cola y su mantón de Manila que aleteaba a media agua como una mantarraya de oro. Los utensilios domésticos, en la plenitud de su poesía, volaban con sus propias alas por el cielo de la cocina. Los instrumentos de la banda de guerra, que los niños usaban para bailar, flotaban al garete entre los peces de colores liberados de la pecera de mamá, que eran los únicos que flotaban vivos y felices en la vasta ciénaga iluminada. En el cuarto de baño flotaban los cepillos de dientes de todos, los preservativos de papá, los pomos de cremas y la dentadura de repuesto de mamá, y el televisor de la alcoba principal flotaba de costado, todavía encendido en el último episodio de la película de media noche prohibida para niños.
Al final del corredor, flotando entre dos aguas, Totó estaba sentado en la popa del bote, aferrado a los remos y con la máscara puesta, buscando el faro del puerto hasta donde le alcanzó el aire de los tanques, y Joel flotaba en la proa buscando todavía la altura de la estrella polar con el sextante, y flotaban por toda la casa sus treinta y siete compañeros de clase, eternizados en el instante de hacer pipí en la maceta de geranios, de cantar el himno de la escuela con la letra cambiada por versos de burla contra el rector, de beberse a escondidas un vaso de brandy de la botella de papá. Pues habían abierto tantas luces al mismo tiempo que la casa se había rebosado, y todo el cuarto año elemental de la escuela de San Julián el Hospitalario se había ahogado en el piso quinto del número 47 del Paseo de la Castellana. En Madrid de España, una ciudad remota de veranos ardientes y vientos helados, sin mar ni río, y cuyos aborígenes de tierra firme nunca fueron maestros en la ciencia de navegar en la luz.

martes, 20 de septiembre de 2011

Relevancia de los lenguajes verbal y no verbal (Apuntes)


Desarrollo del tema . . . 

"Relevancia de los lenguajes verbal y no verbal"


1. INTRODUCCIÓN 
Los mensajes de un proceso comunicativo, los elaboramos a partir de la combinación de signos; es decir, mediante el manejo de un código o lenguaje. El lenguaje mayormente estudiado en la escuela es el lingüístico o la lengua, el cual ya trabajaste ampliamente en los cuatro talleres de Lectura, Redacción e Iniciación a la investigación Documental (TLRID); sin embargo, en este apartado vamos a ver cómo el lenguaje no verbal tiene un papel preponderante en la comunicación.

En el presente documento, primero trataremos el lenguaje oral y escrito, y posteriormente, el no verbal; referente a este último, proponemos una clasificación diferente a la que se presenta en el programa oficial, porque las últimas investigaciones señalan que los aspectos fundamentales del lenguaje no verbal son: paralenguaje, kinesia, proxémica y aspectos complementarios.

La comunicación humana se compone de dos aspectos: el verbal y el no verbal. El lenguaje no verbal es en parte innato, en parte imitativo y en parte aprendido. Por tal razón, no es fácil hacer una disección únicamente del comportamiento humano verbal y otra exclusivamente del comportamiento no verbal.

Ambos tipos, VERBAL como NO VERBAL, se dan simultáneamente y de manera complementaria. De acuerdo con lo investigado por especialistas en comunicación, el porcentaje de mensajes transmitidos por una persona en un encuentro "cara a cara" es el siguiente:

a) Mensajes verbales. ............................................35%
b) Mensajes no verbales……………………………..65%
c) Mensajes totales.................................................100%.


2. EL LENGUAJE ORAL Y EL LENGUAJE ESCRITO

Cuando usamos el lenguaje, ponemos en práctica sus cuatro habilidades: dos son propias de la lengua oral: hablar y escuchar; dos, de la lengua escrita: leer y escribir.

¿Qué diferencias hay entre estas clases de lenguaje que hacen que la mayoría de la gente sea más insegura cuando se enfrenta con una hoja en blanco que cuando tiene que entablar una conversación?

Ampliando el tema, veamos las características de la lengua oral y la lengua escrita. 

- Lengua oral

1. Es una comunicación inmediata. Quien emite el mensaje está en el mismo espacio físico que quien lo recibe y en el mismo tiempo. Cuando la relación es telefónica, no se comparte el lugar, pero sí el tiempo.
2. Es una comunicación auditiva. Se capta por intermedio del oído.
3. Es una comunicación perecedera. Los sonidos existen a medida que las palabras son emitidas por el hablante, pero no permanecen. Si, por algún motivo, queremos repetir lo que acabamos de decir, seguramente, lo haremos de otra manera, con otros términos. 
4. Es una comunicación que recibe mucha ayuda. Las palabras, por supuesto, son uno de sus soportes, pero los gestos, los tonos, el movimiento del cuerpo, la risa, el llanto, la vestimenta, todos contribuyen a la comunicación. Se calcula que un 65% del habla se apoya en estos elementos.
5. Es una comunicación con interacción. El hablante está atento a la reacción de quien lo escucha. Éste en caso de duda, puede preguntar. Eso hace que el habla no sea completamente lineal. Si bien se sigue un orden, se puede ir hacia atrás, cambiar palabras, expresiones, cuando el oyente demuestra no entender.

- Lengua escrita

1. Es una comunicación diferida. El escritor no comparte ni el tiempo ni el lugar con su lector. En muchos casos, ignora quién será, lo que lo obliga a manejarse con un lenguaje claro, conciso, ya que no tendrá oportunidad de saber si es comprendido o no.
2. Es una comunicación visual. Se establece por intermedio de los ojos, que son los encargados de leer el texto.
3. Es una comunicación duradera. Permanece, sin modificaciones, en el tiempo.
4. Es una comunicación verbal. Se vale de las palabras, apoyadas sólo por los signos de puntuación que intentan, y pocas veces logran trasmitir la riqueza de la lengua oral.
5. Es una comunicación sin interacción. El que escribe no sabe la reacción de su lector.

Sin embargo, ambas tienen sus peligros y sus ventajas.

La primera más móvil, más cambiante, es también riesgosa. No pensamos demasiado cuando hablamos y esta espontaneidad hace que, con frecuencia, nos arrepintamos de lo que acabamos de decir.



3. LENGUAJE NO VERBAL
En la comunicación humana se ubica la comunicación no verbal, concebida como aquélla que se realiza por medios distintos a las palabras, siempre y cuando se entienda la distinción entre las palabras y otras señales.

Estudiar el comportamiento no verbal implica adentrarse en un amplio campo. Para su mejor comprensión, se ha dividido en tres grandes áreas básicas: paralenguaje, kinésica y proxémica y otra no menos importante, como son los aspectos complementarios que engloba a: los fisiológicos, cronémicos, artefactos y factores del entorno. No obstante, el programa de Taller de Comunicación I, presenta una clasificación distinta. 

a) Paralenguaje

Dentro de la comunicación no verbal encontramos al paralenguaje o paralingüística que presenta los vocablos dentro de cierto patrón de entonación y tiempo, lo cual contribuye al significado total y final; permite no sólo realzar las ideas más importantes, también que el mensaje resulte solemne, jocoso, sobrio o de cualquier otra manera en la que se desee llegar al receptor; por consiguiente, es imprescindible poner especial atención en cada uno de los elementos que componen nuestra comunicación oral (volumen, velocidad, tono, etc.), e igualmente trabajar por desarrollar dichas características y habilidades.

El paralenguaje, entonces, permite modular algunas características del lenguaje verbal que delimitan el significado de una oración: afirmación, duda, interrogación, enojo, felicidad. 

Con todo ello, el paralenguaje tiene marcados componentes que lo hacen distintivos de los otros tipos de lenguaje, entre ellos:
• Cualidades de la voz: el ritmo, el volumen, acento, el control de la articulación y la resonancia. 
• Vocalizaciones: caracterizadores vocales, como la risa, el llanto, el suspiro, el bostezo; cualificadores vocales, como la intensidad de la voz, el tono (grave o agudo); y segregaciones vocales, como “mm...” “uh”, “ajá”. 
• Los errores al hablar y las pausas. 
• El silencio también tiene un significado en la comunicación. Cuando una persona se queda callada, por paradójico que parezca, está expresando un punto de vista. El silencio permite la reflexión, asimismo ayuda a subrayar los momentos de suspenso, duda o intriga; además son pausas que funcionan como puntuación del lenguaje oral. Los silencios realzan la contundencia de una frase que le siga y favorece la comprensión de la información. 

No olvidar que el paralenguaje está íntimamente ligado al lenguaje verbal, a las palabras. Para tener mayor claridad, debemos recordar que los elementos paraligüísticos se refieren a cómo se dice el mensaje, no a lo que se dice o contenido.

b) Kinesia o movimiento corporal

Kinesis en griego significa movimiento; por ello, cuando hablamos de kinesia nos referimos a la capacidad de comunicar a través de movimientos corporales. Incluye el movimiento de todas las partes del cuerpo: ojos, boca, cabeza, manos, pies… El mensaje corporal debe ser interpretado siempre tomando en cuenta el contexto. A veces, el comportamiento no verbal contradice al verbal, en lugar de subrayarlo o enfatizarlo.

Los seres humanos responden de forma innata a la mirada. Por ejemplo, el lugar en donde está fija la mirada, nos da a conocer cuál es el punto de atención de una persona, así como sus intenciones. 

Otro de los cometidos de los movimientos de ojos, además del determinar qué ve una persona, es regular una conversación pues proporcionan un sistema de señales que indican cuál es el turno del interlocutor.

Con los movimientos oculares, también podemos modificar el comportamiento a través de interrupciones, evitando la mirada o alentamos las respuestas, mirando con frecuencia. La forma de mirar y el tiempo de duración de la mirada reflejan también la posición de dominación de una persona hacia otra.

La mayoría de las personas son conscientes de los movimientos de las manos de los demás, pero no les presta atención porque los consideran faltos de significado. Esto no es así, ya que se revelan emociones involuntariamente o se aclaran mensajes verbales.

Además, algunos de los gestos más comunes están vinculados de forma clara al lenguaje verbal, como instrumento para ilustrar o subrayar lo que se está diciendo. Como por ejemplo, el gesto que hacemos cuando tenemos sueño, que consiste en inclinar la cabeza y apoyar la mejilla sobre una mano. Pero en muchos casos el estilo al gesticular es diferente para cada individuo y depende de la cultura. 

El cuerpo, a su vez, también proporciona información de lo que está diciendo, sobre el discurso en el plano verbal, tanto por sus rasgos, postura o estilo, es decir, el cuerpo por sí mismo irradia un mensaje que está determinado por la sociedad, pero también por la herencia. Los movimientos corporales cambian de dirección coincidiendo con los ritmos del discurso.

Algunas veces el cuerpo comunica por sí mismo y no sólo por sus posturas y movimientos, también por la forma del cuerpo ya que experimenta cambios a lo largo del tiempo y por la distribución de sus rasgos.

c) Proxémica o comunicación espacial

El área de conocimiento que estudia la expresión de los mensajes no verbales con el uso del espacio se conoce como proxémica, la cual se define como: El espacio de la manera en que el hombre percibe, estructura y utiliza sus espacios personales y sociales.

El uso que hacemos del espacio (propio o de los otros) puede afectar significativamente en la capacidad para conseguir ciertas metas deseadas de comunicación. 

El modo en que el hombre utiliza el espacio influye en su capacidad de relacionarse con otros, de sentirnos cercanos o lejanos. Todo hombre tiene sus propias necesidades territoriales. El Dr. Hall subdividió esas necesidades en un intento de estandarizar la ciencia proxémica y estableció cuatro zonas distintas en la que la mayor parte de los hombres actúan. Las clasificó del siguiente modo:

• Zona íntima (15 a 46 centímetros). Es la más importante y es cuando una persona cuida como su propiedad. Sólo se permite la entrada a los que están emocionalmente muy cerca de la persona en cuestión: el amante, los padres, el cónyuge, los hijos, los amigos íntimos y los parientes. Hay una subzona que llega unos 15 centímetros del cuerpo y a la que otra persona puede llegar sólo mediante el contacto físico: es la zona íntima privada.
• Zona personal (entre 46 centímetros y 1,20 metros). Es la distancia que separa a las personas en una reunión social, o en la oficina, y en las fiestas. 
• Zona social (entre 1,20 y 3,6 metros). Ésa es la distancia que nos separa de los extraños: el lampista o el carpintero que hace reparaciones en casa, el cartero, los proveedores, el nuevo empleado en el trabajo o la gente que no conocemos bien.
• Zona pública (a más de 3,6 metros, hasta el límite visible o audible). Es la distancia cómoda para dirigirnos a un grupo de personas. 

Resulta indudable la condición social del hombre a partir de su nacimiento. Desde nuestros primeros años, nos afanamos por designar nuestros espacios de interacción con los demás individuos, que notamos, inicialmente, en nuestras primeras incursiones afectivas en torno a la madre, espacio que con el devenir de nuestro desarrollo se va ampliando para dar lugar a los demás miembros de la familia y, posteriormente, a los compañeros de escuela, de trabajo y demás espacios sociales.

d) Aspectos complementarios.
Otros aspectos que conforman la comunicación no verbal son los complementarios: fisiológicos, cronémicos, artefactos y factores del entorno.

Los aspectos fisiológicos se dividen: 
- Químicos: Son todas las expresiones reflejadas en el cuerpo cuando se encuentra en un estado alterado y reacciona como una defensa del organismo. Por ejemplo las lagrimas, el enrojecimiento de los ojos, el sudor.

- Dérmicos: Son las manifestaciones corporales donde la piel cambia de aspecto, se puede tornar pálida, sonrojarse, enrojecerse, irritarse. 

- Térmicos: Son los cambios de temperatura que sufre el cuerpo que dependen si la persona se siente a gusto en el lugar donde se encuentra y con quienes interactúa. Cuando en un grupo de amigos se acerca una chica que es pretendida por alguno de ellos, ella tenderá a cambiar su temperatura corporal si se siente a gusto o no con sus amigos. 

Los Cronémicos o de tiempo se relaciona con el uso del tiempo que se da al realizarse la comunicación. Cuando la plática es placentera el tiempo no importa mucho, se pueden pasar horas conversando. Sin embargo, cuando no se quiere establecer una conversación debido a un compromiso anterior o que la persona no es del agrado de uno, se emplean métodos de presión para terminar la conversación. Éstos pueden ser a través de mirar constantemente al reloj, o utilizar frases bastante cortantes durante la charla. 

Los artefactos (la ropa, los zapatos, tenis, anillos, cadenas y dijes, aretes, argollas, etc.) y el arreglo personal también son parte de la comunicación no verbal. 

Por último, tenemos los factores del entorno, los cuales son los objetos que rodean a las personas como son su casa, sus muebles, aparatos electrónicos, sus decorados, su auto. Todos expresan la forma de ser y de comportarse de los individuos. 

En los aspectos complementarios, el color juega un papel importante para efectuar la comunicación, ya que también expresa sin necesidad de hablar. Por ejemplo, el amarillo es el color del Sol y es asociado con la luz, el brillo, así como la atracción y la fuerza y, por tanto, es cálido, etc.

4. CONCLUSIÓN. 

El estudio sistemático de la comunicación no verbal es de origen relativamente reciente. Debido a ello, hay mucho que aún no entendemos, pues generalmente la comunicación no verbal funciona en el ámbito inconsciente. Lo emitimos y recibimos sin apenas darnos cuenta de ello, pero no por ello deja de ser importante en las relaciones humanas.